
Largometraje documental que alterna realidad y ficción, cuyo objetivo es descubrir la vida íntima y personal del diseñador, con un enfoque más ceñido a su realidad humana que a su exitosa trayectoria como famoso del mundo de la moda. Actores de la talla de Carmen Mayordomo, Rosana Pastor, Juan Gea, Jaime Reynolds, Nicolás Coronado… dan vida al entorno de Francis para recrear los momentos más reseñables de su infancia y juventud. Del mismo modo, en la realidad, Francis comparte un rato de charla y recuerdos con sus viejos amigos el bailarín Nacho Duato y Paola Dominguín. La periodista Malu Zamora, en las distancias cortas, le ayuda a narrar su vida de un modo cercano y desenfadado pero, dejando aparte los maravillosos y deslumbrantes logros que Francis ha recolectado a lo largo de los tiempos, le hará reflexionar sobre las sombras que han azotado su trayectoria, sobre todo enlos últimos años. Así, entre las recreaciones ficcionadas de los momentos más íntimos o cruciales de su vida y los testimonios y declaraciones de un Montesinos actual, real y en primera persona, veremos cómo los mismos medios que le permiten alcanzar la fama siendo gay en los 70, transgresor en los 80, e internacional en los 90, le condenan ahora a quedar expuesto y sometido a los juicios de unos programas y un público que sólo atienden a las cuotas de audiencia, dejando a la persona famosa relegada a la categoría de producto, de “carnada”. Nos planteamos si estamos asistiendo a un nuevo episodio en el que se hace “leña de árbol caído” o si las noticias justifican tanto ruido. Salir indemne y declarado inocente por un tribunal, siendo famoso, no exculpa ni evita resultar condenado por el juicio mediático que la prensa amarilla celebra en paralelo, estigmatizando con rumores y sospechas que aunque nada tengan que ver con la realidad, forjan una idea y una imagen pública que, finalmente, la audiencia conservará sobre el personaje.
